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Al kirchnerismo no le conviene que lo suceda el peronismo en el poder

De NTI. El 9 marzo, 2014. En Argentina, Opinión. Tema: , , , . 604 Vistas

Hace una semana, una de las plumas ideológicas del kirchnerismo, el periodista Dante Palma, se preguntaba en su habitual columna del diario Tiempo Argentino/Revista 23 si podría haber un kirchnerismo sin peronismo luego del 2015.

Dijo “la principal preocupación que deberá atender el kirchnerismo de cara al 2015 es cuál será su candidato. Hasta ahora, la decisión de CFK parece haber sido clara: “Jueguen todos y cuando escampe vemos”. Ese “todos” incluye a un amplio espectro que va desde Jorge Capitanich, pasando por Sergio Urribarri, Florencio Randazzo y Julián Domínguez. El tiempo dirá cuál de estos candidatos logra en base a su fortaleza relegar al resto aunque una posibilidad es que todo se dirima en las internas abiertas. Si bien eso le dará una fuerte legitimidad democrática al elegido, plantea una dificultad: el ganador podría estar venciendo en la interna con no más del 15% de los votos totales del país y llegaría a la elección enfrentando a un candidato opositor que podría rondar un 25%”.

El escriba no incluye al gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli en la lista de candidatos “kirchneristas” por no considerarlo de ese palo. Cristina desconfió siempre de él desde que era vicepresidente de su marido y aún lo sigue haciendo hoy pese a los múltiples actos de lealtad propinados por el motonauta de origen menemista.

Horacio Verbitsky, otra clásica pluma del kirchnerismo, escribió en Página/12 que La Cámpora acompañado por los movimientos sociales y los aliados progresistas como Nuevo Encuentro de Martín Sabbatella, podrían juntar un 20% de los votos en la elección general.

Pero volviendo a Palma, agrega a su reflexión: “¿Habrá kirchnerismo luego de 2015?, tal interrogante encierra la trampa de suponer que el kirchnerismo sólo seguirá existiendo en la medida en que el próximo presidente sea de su riñón. Este error descansa en no tomar en cuenta que el kirchnerismo se ha transformado en una identidad política, lo cual puede llevar perfectamente a su supervivencia más allá de estar fuera del poder formal durante un ciclo administrativo.”

Sin pretender erigirnos como exegetas de estas plumas no es difícil interpretar que lo que están adelantando, tal vez mandados por alguno de sus máximos líderes en las sombras o tal vez por propia expresión de deseos, es debilitar al peronismo para que pierda las elecciones de 2015 a manos de la oposición progresista (por caso la alianza UNEN:FAP-UCR) y así dejar a Cristina como líder de la oposición y jefa de lo que quede del Partido Justicialista.

Agrega Palma a esta idea: “Frente a esto cabe decir, en primer lugar, que habría que aclarar que PJ no es lo mismo que peronismo”… es decir, el kirchnerismo se apropiaría del Partido Justicialista que seguiría comandando, desde las sobras, la jefa, y expondrían al peronismo a una diáspora entre los Federales, los Renovadores y los sciolistas (si es que estos últimos no se alistan en alguno de los anteriores bandos).

En síntesis, la estrategia del kirchnerismo de “paladar negro” es, si no pueden ganar con candidato propio, hacer perder al peronismo; porque, para que la jefa siga siendo la capitana del movimiento,  no les conviene que gane ninguno de los peronismos que pueda recomponer la unidad y fortaleza de ese gran movimiento tras la figura de un nuevo líder.

Esto ya lo está viendo y analizando el peronismo no kirchnerista extremo, tanto oficialista como opositor, que están dispuestos a acompañar a su jefa hasta la puerta del cementerio, pero nada más. No tienen ninguna intención de entrar con ella.

Aquellos peronistas que se han acostumbrado a ejercer el poder no lo quieren perder y tal es su motivación que se están comenzando a tirar líneas para armar puentes entre el sciolismo y el massismo.

Las recientes giras por el interior del país de ambos pre candidatos sumando y otorgando adhesiones de todo tipo, van acompañadas de guiños y una suerte de “tregua” trazada entre sus referentes superiores que se miden quincenal y hasta semanalmente en encuestas.

Hasta ahora esas mediciones parecen favorecer al joven diputado de Tigre, pero a Jorge Telerman, responsable de la cultura bonaerense, se le escuchó decir: “Lo racional es que Massa sea el gobernador del presidente Scioli, pero es verdad que pocas veces suceden cosas racionales en la Argentina”… en igual sentido se expresó días atrás el ex presidente Eduardo Duhalde y es lo que le gustaría que suceda a muchos gobernadores del FpV que aún no han definido su posición en la interna.

Qué Sergio Massa baje sus pretensiones presidenciales y se subsuma al liderazgo de Scioli parecería ser el escenario ideal para el peronismo que está actualmente ocupando diferentes grados de poder (gobernadores, intendentes y legisladores).

No así al peronismo que no está en el poder, por caso a los hermanos Rodriguez Sáa de San Luis, a Das Naves de Chubut o a Juan Carlos Romero de Salta, que junto al líder renovador tigrense gozan de buena imagen territorial y alta intención de voto. Y jugarán con las encuestas hasta último momento.

El consultor Carlos Fara (@carlosfara) refuerza esa visión de éstos últimos: “Con el escenario de hoy, o es Massa o es el que ponga el frente radical/progresista. Porque de lo único que estoy seguro, es que el FpV no va a poner al próximo Presidente“.

 

 

Fuente/Autor NTI

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