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“Contra las mentiras de la prensa y las malas intenciones” (por Oscar Albrieu)

De NTI. El 9 junio, 2013. En Argentina, Opinión, Río Negro. Tema: . 519 Vistas

A través de su cuenta de Facebook, el Diputado Nacional Oscar Albrieu hace su descargo sobre las acusaciones que le carga la prensa por haber percibido, irregularmente, un doble salario:

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1.-Todos los funcionarios públicos estamos sujetos al escrutinio público. Y está bien que sea así. Aun cuando a veces contenga exageraciones o inexactitudes, de buena o mala fe. Para aclarar las equivocaciones de buena fe, está la discusión frontal. Para desarticular las operaciones políticas orquestadas mediáticamente, está la justicia. Quienes militamos en el partido oficial y defendemos las políticas de nuestro gobierno nacional ya nos hemos acostumbrados a que se use con nosotros una mirada más atenta y escrutadora.
Ayer el diario Río Negro dice que yo no denuncié mi condición de jubilado sino al pedir el pago de la zona austral. Ello es falso. Yo denuncié el 10 de diciembre de 2009, al asumir, mi calidad de jubilado y pedí que se determinara mi situación. En virtud de ello se inició un expediente en la Cámara de Diputados que lleva el número SAD-D 6533-09. Acompaño a la presente copia escaneada del inicio del expediente, de fecha 17 de diciembre de 2009, firmada por la subdirectora de remuneraciones.
En septiembre del año 2010, ante la demora de la Anses en resolver la cuestión, me presenté directamente ante el organismo para reiterar la solicitud.
El expediente al que hace referencia Río Negro es el que se inició para pedir una modificación en la liquidación de la zona austral, de igual o similar contenido que el que presentaron todos, o casi todos, los beneficiarios de la ley 24.018 que viven en la Patagonia y que no tiene resolución.

2.- La percepción de distintos ingresos no siempre está prohibida por la ley sino que resulta de la regulación que en cada caso corresponde.

3.- La jubilación de los jueces es incompatible con el “ejercicio de empleo público”. Los diputados, y también por supuesto, los senadores, no somos empleados públicos por no estar alcanzados por la característica de subordinación, propia de todo empleado. Es por eso que la Ley de Empleo Público nos excluye, junto con el Presidente de la Nación, de sus regulaciones, que sí alcanzan por ejemplo, a los ministros del Poder Ejecutivo. Y es por ello que los legisladores nacionales no percibimos los suplementos propios del empleo público: antigüedad, título, etc., y tampoco cobramos aguinaldo.

4.- Es claro que al hablar de incompatibilidad nos referimos a la percepción de otro sueldo o salario, sin que estén incluidos el reconocimiento de gastos o los contratos de locación de servicios. La naturaleza de la dieta “no es la de un sueldo, sino de una suerte de indemnización por las pérdidas por la dedicación al cargo” (Bielsa Rafael, Der. Constitucional; Baeza, Carlos, El Poder Legislativo en la Constitución Nacional, entre otros).

5.- Estas son algunas de las razones, expresadas en forma sucinta, que llevaron a la administración de la Cámara de Diputados a pagarme la dieta de diputados, que, para aquella época, varió entre $11.000 y $ 13.000 por mes.

6.- Desde mi asunción como diputado puse en conocimiento de la Cámara y del Anses mi situación. En mi declaración de bienes figura, desde el inicio de mi gestión, la percepción de una jubilación como juez federal.

7.- Tampoco es cierto tenga una designación “full time” en la Facultad de Derecho. Tengo desde hace años, una designación con dedicación parcial.

8.-Por último, es una bajeza mezclar a mi esposa en el tema. Ella deberá responder por su gestión en la Casa de Río Negro. Todos los que la conocemos sabemos de su dedicación y capacidad para llevarla adelante y estamos seguros de su éxito.

Diputado Nacional Oscar Albrieu.-
8 de junio de 2013.-

 

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