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Corrupciones y Soluciones (por Nilda Garré*)

De NTI. El 8 septiembre, 2012. En Opinión. Tema: . 596 Vistas

El Ministerio de Seguridad elevó a la Justicia el resultado de una pormenorizada investigación en torno a lo que en la jerga se conoce como “quintas”, o cohecho, que involucra a algunos funcionarios policiales. No es la primera investigación de este tipo que judicializamos.

En cada oportunidad que los mecanismos de control político descubren connivencia con el delito por parte de agentes del Estado, nos embarga el desconcierto. A nosotros, los funcionarios políticos, y seguramente también a todos los policías, gendarmes y prefecturianos honestos que, estoy convencida, son la mayoría de los efectivos de nuestras fuerzas federales.

La complicidad con el delito es grave y más aún cuando los involucrados son los mismos que deberían confrontarlo. Por eso el mandato permanente de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, desde la misma creación del Ministerio de Seguridad fue afirmar el control político de estas Fuerzas, modernizarlas tecnológicamente, articular las políticas públicas con la participación ciudadana y extender a las provincias todo el apoyo necesario para avanzar juntos en el mismo sentido.

Es decir, la presidenta nos exige implementar el Modelo Argentino de Seguridad Democrática que al mismo tiempo se ajusta a los desafíos que plantea el escenario del delito y la violencia y anticipa tendencias para mejorar la prevención, garantizando los derechos de todos.

Las policías están en la primera línea de lucha contra el delito. En todas partes del mundo esto representa un riesgo de corrupción por los volúmenes de dinero que maneja el crimen, pero fundamentalmente por la tentación de ejercicio absoluto de autoridad. Ese es el origen de las “quintas” que denunciamos, los sistemas de recaudación ilegal o la “venta de protección”.

La corrupción en instituciones policiales es una preocupación de las autoridades en todo el mundo. Ejemplo de ello es la existencia en Estados Unidos de una “Comisión para el Combate de la Corrupción Policial” de Nueva York, “completamente independiente” del departamento de policía local, el NYPD. Esta comisión fue creada por Rudolph Giuliani, nada menos que el mentor de la “tolerancia cero” -slogan banalizado por la derecha mediática argentina-, en 1995. En Gran Bretaña, por citar otro ejemplo, la “Comisión Independiente de Reclamos sobre la Policía”, registró 8500 denuncias en Inglaterra y Gales en los últimos tres años.

Por eso, más allá de los hallazgos de irregularidades que elevamos a la Justicia (y que se tramitan en tres juzgados) quería destacar la importancia del control por parte del poder político legítimamente constituido.

A esos efectos, hemos creado un “Área de Recepción de Denuncias” dentro de la “Secretaría de Cooperación con los poderes Judiciales, Ministerios Públicos y Legislaturas”. Esta instancia, que incluye la línea telefónica gratuita de recepción de denuncias 0800-555-5065, está articulada con la “Subsecretaría de Asuntos Jurídicos” y otras dos áreas creadas en mi gestión: la “Coordinación de Fiscalización de las Instituciones Policiales y de Seguridad” y la “Unidad de Políticas de Transparencia”.

Quiero enfatizar que el “control político” puesto en marcha es –porque “debe ser”- “institucional”, no “personal”, para evitar que al cambiar una gestión política, la inercia corporativa empuje un reacomodamiento a la situación de autogobierno precedente.

Bajo la conducción de Néstor, primero y de Cristina ahora, estos preceptos republicanos y democráticos se han vuelto hechos concretos.

En síntesis, el objeto de esta comunicación directa con Uds, los destinatarios de las políticas nacionales de Seguridad, es reafirmarles que estoy convencida que el remedio contra la corrupción son activas políticas de transparencia, instituciones firmes de control político y un desempeño cada vez más profesionalizado de las Fuerzas Policiales y de Seguridad.

Ese es el mandato político de nuestra presidenta y el mayor resguardo para los derechos y garantías de todos, incluidos aquellos que hacen opción por la profesión de proteger a la comunidad ante el delito.

Nilda Garré

Ministra de Seguridad

Fuente/Autor NTI

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