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Hay que trabajar medio año para pagar los impuestos al Estado

De NTI. El 12 febrero, 2013. En Argentina, Especiales, Patagones y Bs.As., Río Negro. Tema: . 734 Vistas

Un indicador del sostenido aumento de la presión fiscal, es el llamado “día de liberación de impuestos”. En 2012, de acuerdo con un informe realizado por el IARAF, ese “gran día” de “liberación” se ubicó entre el 19 de junio y el 13 de julio.

Más allá de ello, lo sorprendente es cómo se ha ido desplazando esa fecha a lo largo de estos últimos años; por ejemplo:

  • En 2011, ese período se ubicaba entre el 17 y el 29 de junio.
  • En 2009 había que esperar “solamente” hasta el 4 de mayo.
  • En 2008 esa jornada +se daba el día 5 de abril.
  • En 2002, cuando ocurría apenas arrancado el año, el 27 de febrero.

impuestos

Los impuestos llegan al 53 por ciento para los que están en blanco

Tanto las empresas como para los 7 millones de trabajadores que están en blanco la presión tributaria será récord como en 2013.

A los tributos que ya embolsa la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) se le sumarán los impuestos de las provincias (Ingresos Brutos) y los municipales (desde tasas de ABL a cargos específicos a distintas actividades).

Durante este año, el Gobierno nacional buscará quedarse con uno de cada dos pesos que genere la economía formal.

Esto es porque intenta recaudar $822.073 millones sobre un PBI de $2.552.499 millones, según el presupuesto. Allí se dice que la AFIP tomará 32% del PBI. Sin embargo, ese cálculo es refutado por varios economistas, que estiran la cuenta de lo que va al Estado hasta el 50 por ciento.

La proyección del PBI incluye a la economía “informal”, que no paga ninguna clase de impuestos, y que representa casi un 35% del total.

Esto implica que la actividad “formal” o en blanco, es equivalente a $1.658.000 millones. Sobre esos actores es que el Gobierno busca recaudar $822.073 millones. Es casi la mitad de lo que producen.

Los economistas hacen hincapié en dos aspectos: la suba de los impuestos provinciales y la mayor gravitación del Impuesto a las Ganancias para los trabajadores en blanco. “La suba en la presión del Impuesto a los Ingresos Brutos sobre la actividad será aún mayor a la registrada en 2012”, explica Nadin Argañaraz, presidente del Instituto Argentino de Análisis Fiscal, al matutino Clarín

Para este año están previstas alzas en Ingresos Brutos en las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Mendoza. También en la ciudad de Buenos Aires. “Frente a la desaceleración en las transferencias de recursos nacionales, las provincias aumentan estos tributos para subsanar la escasez de fondos”, agrega Argañaraz. A esto se suma una proliferación de tasas municipales. La más reciente es la que buscan aplicar intendentes del conurbano en combustibles.

“Es algo inédito. Ya hay que trabajar más de medio año para poder pagar todos los impuestos ”, destaca Argañaraz. “Y ni que hablar de los que pagan Ganancias, a los que el Estado también les retiene”, observa.

Según el experto, cada aumento de Ingresos Brutos (de las provincias a las empresas) termina afectando a los consumidores, porque gran parte de esos aumentos se trasladan a los precios de los bienes y servicios. Llega a todos los eslabones de la cadena productiva, a industrias, comercios y servicios. En total, es casi 40% de la economía”, agrega.

De acuerdo con Victoria Giarrizzo, titular de la consultora CERX, en 2003, hace una década, la presión impositiva representaba un 24,2% de la economía. A fines de 2012, los tributos mordían un 38,8% del PBI. En el caso de los trabajadores en blanco, la carga de los impuestos es aún más alta: en 2003, era el 32,7% de sus ingresos. A fines de 2012, ya superaba el 52,3%.

“La presión fiscal va a aumentar mínimo un punto porcentual más este año, por tres razones: muy alta inflación, crecimiento económico bajo y mayores necesidades en provincias y municipios”, detalla Giarrizzo al matutino. “Un punto porcentual de presión tributaria son casi tres días más de trabajo para pagar impuestos en el caso de una familia ”, especifica.

Así las cosas, se pagan mayores impuestos, pero sin la contraprestación debida.

Guillermo Giussi, de Economía y Regiones resalta: “La cuestión en la presión tributaria es la contraprestación por parte del Estado, si vuelve en bienes públicos de calidad o no”. Y esa es la gran asignatura pendiente.

Así, la Argentina se ha convertido en una “fábrica” de crear impuestos y tasas con las que se gravan propiedades, vehículos, combustibles y servicios públicos, a través de aumentos de tarifas, como así también la generación de otro tipo de alternativas a las que se recurre para incrementar la caja.

Combustibles, en la mira

En este escenario, los combustibles se presentan como “el botín más preciado”. De hecho, tanto José Manuel de la Sota, como Daniel Scioli y Mauricio Macri buscan apuntalar la recaudación alcanzando con un “nuevo impuesto” a las naftas.

En el caso de Córdoba, el nuevo tributo ya se encuentra en plena implementación. Se trata de la polémica “tasa vial” destinada al mantenimiento de las rutas y caminos de la provincia.

La misma hizo que la nafta y el gasoil premium aumentarán 40 centavos por litro; la súper y común, 30; el gasoil común, 20; y el GNC, 15 centavos por metro cúbico.

En forma análoga, el Jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, pensó en la misma “solución” para hacerse cargo de la red de subtes a partir del 1° de enero próximo. A tal efecto, la legislatura porteña ya comenzó a debatir el proyecto de ley que propone un aumento del 10% en las tarifas de los peajes de las autopistas porteñas, un 5% en concepto de patentes para los autos de alta gama, más la creación de un impuesto al combustible de entre 15 y 40 centavos por litro.

Esta idea también fue adoptada, a su manera, por el Gobierno de Daniel Scioli. Así lo adelantó el ministro de Infraestructura bonaerense, Alejandro Arlía, al anunciar que su cartera trabaja en un proyecto para crear una “pequeña carga fija de 10 centavos” por litro sobre los combustibles (naftas y gas oil).

Según afirmó el funcionario, el destino de esa recaudación adicional será alimentar un fondo para el “mejoramiento de la red vial”.

Tras el anuncio, varios intendentes del Conurbano -que en realidad ya venían barajando la idea de impulsar en sus comunas un mecanismo similar para financiar obras viales- vieron con agrado la posibilidad de replicar esta iniciativa. Entre ellos se puede mencionar el caso de los municipios de Ituzaingó, Morón, Tres de Febrero, Moreno, Merlo, General Rodríguez, Vicente López, Tigre, San Isidro, Pilar, Luján y San Fernando.

Rápido de reflejos, Arlía salió al cruce de los intendentes y sostuvo: “Esto es una sola imposición. Si lo aplicaríamos, tendríamos que ver cómo lo trabajamos con el resto de los municipios”.

Si bien debido a cruces con el Gobierno nacional, la implementación de la tasa fue desactivada por el momento, fuentes cercanal al Ejecutivo bonaerense confirmaron que la iniciativa sigue bajo análisis y sujeta a modificaciones.

En este contexto, cobra relevancia un dato vinculado con la recaudación de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).

De acuerdo con informes mensuales emitidos por dicho organismo, hasta octubre pasado el fisco nacional recaudó por los impuestos a los combustibles líquidos y al GNC unos $20.000 millones, un 42% más que lo ingresado durante el año pasado.

Cabe destacar que el fisco nacional se lleva casi el 50% por litro de nafta vendido ubicándose la Argentina entre los países con mayor carga tributaria aplicada sobre los combustibles.

El último aumento de luz, ¿un nuevo impuesto?

En tanto, el Gobierno nacional acaba de oficializar un nuevo aumento en la tarifa de la luz.

Para los segmentos que registran un menor nivel de consumo implica un recargo de entre 4 y 10 pesos bimestrales. En tanto, para los hogares de mayor uso la suba alcanzará a 150 pesos bimestrales.

De acuerdo con la normativa vigente, el monto recaudado por ese concepto servirá para conformar dos fondos de inversión y será destinado -en principio- a que las concesionarias realicen obras para mejorar el servicio.

Conocida la medida, el consultor impositivo Alberto Romero se planteó si realmente no se trata de un nuevo impuesto.

“La resolución 347/2012, emitida por el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), dispone aumentos en las tarifas que no van a las arcas de las empresas prestadoras sino a la constitución de un fondo de inversión que será manejado por el Gobierno nacional”, señaló el experto.

“La mecánica establecida por el ENRE es similar al camino que se toma al implementar un nuevo impuesto o una tasa con destino específico. De hecho, la flamante reglamentación crea fondos fiduciarios que no tendrán el control del Congreso”, puntualizó Romero.

Ingresos Brutos y tasas, un “motor” para hacer caja

Más allá de las últimas pretensiones en materia de recaudación de los distintos gobiernos, el aumento de la presión tributaria es una tendencia que se profundizó de manera exponencial durante este año.

A través de la publicación de un reciente informe, el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) que conduce Nadín Argañaraz señaló que, en lo que va del 2012, 18 de las 24 provincias del país aumentaron sus impuestos.

“La mayor parte de los incrementos fueron en Ingresos Brutos. Y, en 2013, la tendencia seguirá igual”, agregaron desde el IARAF.

Según Argañaraz, la presión fiscal ya está en un nivel record de 37% del PBI. Pero como la evasión es alta, para quien paga todo la presión llega al 50 por ciento.

Asimismo, desde la entidad agregaron que -frente a las complicaciones financieras- los municipios también están sumándose a la escalada en la presión tributaria que se observa en las provincias.

La tasa de Seguridad e Higiene aplicada a toda actividad económica (percibida en el 70% de las comunas) aumentó en muchos de ellos, especialmente las vinculadas con telefonía y servicios financieros.

Por ejemplo, en Lomas de Zamora, las alícuotas de las tasas para el sector financiero y el de seguros se elevaron un 92%. En Rafaela, trepó un 67% para los bancos y un 50% para la telefonía.

En Córdoba, la municipalidad de Villa María subió las tasas entre el 14 y 67 por ciento.

En tanto, en Río Cuarto se creó un nuevo tributo (10% sobre el monto de tasas inmobiliarias, de comercio, industria y automotor) y la ciudad de Córdoba también implementó una nueva tasa del 10% sobre el consumo de agua de red.

Impuestazo bonaerense

Complementariamente a la creación de nuevas tasas, la Ley Impositiva bonaerense 2013 -recientemente aprobada por la Legislatura provincial- contempla diversos aumentos para el año próximo.

Por ejemplo, en el Impuesto Inmobiliario Urbano edificado se modifica la tabla de alícuotas y sube la base imponible al 85% del valor fiscal. Por lo tanto, el 75% de las partidas de la provincia con valuaciones de hasta $110.000 experimentarán un incremento de hasta $24 por cuota.

La mayor carga impositiva recaerá sobre los contribuyentes de ingresos más altos que recibirán ajustes de hasta $814 por cada uno de los pagos realizados a lo largo del año.

También se aplicará un revalúo sobre 90.000 partidas de propiedades situadas en unos 420 clubes o barrios cerrados.

Asimismo, se creará un impuesto urbano complementario para los contribuyentes multipropietarios. Con este propósito, se unificarán partidas contiguas e inmuebles atribuibles a un mismo titular y se le aplicarán cambios en la base imponible del tributo.

Con respecto a las Patentes, el texto aprobado por la Legislatura Provincial establece una contribución especial afectada al mantenimiento y la ampliación de la infraestructura vial bonaerense.

Además, se aprobó para el año en curso un incremento, por única vez, en los Impuestos Inmobiliario y a los automotores para aquellos patrimonios de mayor valor.

La suba alcanza al inmobiliario urbano edificado y a las Patentes del 2012, correspondientes a aquellos inmuebles que superen los $350.000 de valuación fiscal y aquellos autos de más de 110.000 pesos, respectivamente.

Ingresos Brutos también forma parte de esta avanzada para hacer “caja”: en 2013 pasará del 8 al 12% en el caso de juegos de azar.

Y el Impuesto de Sellos también aumentará en un 20% cuando el valor imponible del contrato u operación gravado se exprese total o parcialmente en moneda extranjera.

En Río Negro se registraron incrementos de hasta el 580%

La reforma tributaria aprobada durante el 2012 por la Legislatura rionegrina comenzó a impactar este año en el bolsillo de los consumidores con aumentos de hasta el 580% interanual.

Las subas registradas sobre los impuestos Inmobiliario e Ingresos Brutos fueron las que más se hicieron sentir.

Sobre el primero de los tributos mencionados existen ejemplos donde los incrementos multiplicaron por siete lo pagado el año anterior. Esto fue producto del revalúo que tuvieron los inmuebles en toda la provincia, según las zonas que presenta cada localidad, a lo que se le sumó la eliminación de parte importante de los beneficios con los que contaba el contribuyente por tener sus pagos al día o cuando tomaba la decisión de anticipar la cancelación anual del impuesto en una sola cuota, a principios de cada año. Los contribuyentes de las zonas céntricas y barrios de alto poder adquisitivo de las principales ciudades rionegrinas fueron los que más sintieron el impuestazo. Por dar un ejemplo cualquiera, un terreno sin mejoras en un barrio residencial de la ciudad de General Roca el año pasado pagaba (cuota 01/12) en forma mensual poco más de 28 pesos. Para este año, (cuota 01/13) ese valor se ubica en los 179 pesos. Es decir: sufrió un incremento del orden del 540%.

Las empresas seguramente también verán resentidos durante el 2013 sus balances con los nuevos ajustes del impuesto a los Ingresos Brutos por la eliminación de parte de los beneficios que, hasta el año pasado, tenía este tributo para los contribuyentes de la provincia.

El impuesto Automotor no quedó ajeno de este nuevo esquema de incrementos: registró subas para este año de hasta el 150%. Las camionetas, las más afectadas por estos incrementos. Este mismo tributo, sobre los autos, se disparó un promedio del 50% respecto de los valores que se pagaban en el 2012.

En definitiva, la presión fiscal en Río Negro muestra este año un importante crecimiento, buscando de esta manera compensar el incremento proyectado sobre el gasto presupuestario necesario para todo el 2013.

Las crecientes dificultades financieras de la administración Weretilneck están definidas por varias causas. Una de las más importante es, sin dudas, la menor participación relativa sobre la distribución de los recursos fiscales nacionales. Diferentes estudios, así como denuncias de legisladores de la oposición, indican que las provincias tienen hoy una participación de alrededor el 25% del total de la masa de recursos que percibe la Nación y que distribuye a través de la coparticipación federal, a pesar de que la ley 23.548 establece un piso del 34% para repartir.

Posibles efectos

Los niveles de presión tributaria en Río Negro aumentan en una economía que está sufriendo un fuerte proceso de desaceleración.

En una familia todo el gasto adicional que va a al incremento de impuestos no se destina al consumo, variable clave para sostener hoy el modelo K.

Por otra parte, actividades como fruticultura, el comercio, transporte y turismo, entre otras, año tras año están perdiendo espacio en la economía regional. Todo indica que esta generalizada suba impositiva terminará frenando, aún más, el desarrollo de la economía provincial, pudiéndose encontrar en poco tiempo más frente una espiral recesiva de la cual será muy difícil de salir.

En el actual escenario, la carrera ascendente en la presión tributaria no hace más que acentuar las características distorsivas de la estructura tributaria provincial, que recae cada vez en mayor medida sobre las empresas y familias. Los últimos afectados por este tributo son los propios consumidores, puesto que gran parte del mismo se terminará trasladando a precios, tal el caso de los Ingresos Brutos. Resulta insostenible continuar financiando el funcionamiento del Estado con cada vez mayor presión tributaria. Si bien puede ser entendible que exista un retraso en algunos valores sobre los que se referencian los impuestos (como por ejemplo la valuación fiscal de un inmueble), lo criticable es la intensidad con que se aplicó y el momento en que se pone en marcha todo este mecanismo.

Por último, es esencial comprender que la discusión fiscal en Río Negro no debería pasar sólo por el lado de los ingresos sino que se necesita avanzar hacia una mayor eficiencia, transparencia y equidad por el lado del gasto público, principal causa del aumento en la presión tributaria rionegrina.

Fuente/Autor NTI

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