Federico Montes de Oca

Historia de la banda presidencial argentina. Qué es lo que se está discutiendo. Cómo debe ser el traspaso del mando según la tradición…!!!

De Federico Montes de Oca. El 10 diciembre, 2015. En Destacado, Especiales, Política. Tema: , . 485 Vistas

¿De dónde viene la costumbre, quién fue el primero en usarla? De los atributos que recibe el Presidente, hoy envueltos en polémica, sólo uno tiene estatus jurídico.

Los atributos presidenciales exteriorizan la dignidad de la Primera Magistratura de la Nación, son símbolos que representan al Presidente de la República ante los ciudadanos. Se rigen principalmente por los usos y costumbres, toda vez que el único atributo que ha sido regulado en una norma jurídica es la Banda Presidencial Argentina.

Tradicionalmente se ha sostenido que eran únicamente tres: la Banda Presidencial, el Bastón de Mando y la Marcha militar Ituzaingó. Sin embargo, podríamos adicionarles dos más: el Estandarte o Bandera de presencia presidencial y el manido “sillón de Rivadavia”, que nunca existio, solo como leyenda, en todo caso el primer presidente electo fue Derqui, y el sillòn seria de èl.

Las bandas presidenciales se utilizan en el mundo latino: Europa continental y América Latina. Excepcionalmente algunos países africanos y asiáticos. No acostumbran lucirlas los países anglosajones, germánicos o eslavos; en el mundo occidental. La tradicion podria derivar de unos pliegues de género rojo o bordó que los senadores romanos lucían, cruzados, sobre las túnicas.

La banda tradicionel, es una tira o cinta delgada de tela que se coloca, en forma cruzada, sobre la indumentaria para significar que su portador es titular de una dignidad u honor y, en tal carácter, debe ser reconocido por todos. Es una distinción honorífica que se coloca normalmente atravesando el hombro derecho y cayendo hacia el costado izquierdo, los senadores o magistrados romanos lucían, cruzados, por encima de sus blancas túnicas unas cintas ojas o bordò, que revelaban su dignidad política; que les generaba inmunidad de arresto y otros privilegios.

La costumbre de cruzar sobre la ropa una banda o cinta de un color distinto al del atuendo continuó durante la Edad Media. Las lucían generales, monarcas o altos dignatarios sobre sus armaduras, tal como los militares modernos usan sus galones para mostrar su comando, una manera de distinguir, en la lucha, la presencia del líder militar por parte de la tropa.

En la Edad Moderna, las logias masónicas adoptaron el uso de las bandas para iniciar a sus “maestros” masones, a partir del tercer grado. En forma paralela, los Borbones difundían en todo el mundo latino el uso de las bandas como distintivo real de sus soberanos; o de sus dignatarios, a quienes los reyes concedían su uso. Hay retratos de todos los Borbones franceses, desde Luis XIV hasta Luis Felipe con bandas reales celestes o rojas.

Los hispanos continuaron la tradicion y desde Felipe V hasta el actual Felipe VI, todos los monarcas españoles lucieron bandas sobre sus pechos: celestes, azules o albicelestes.

Los virreyes y algunos gobernadores españoles en América, como representantes del Rey; o condecorados por alguna orden real, lucían, como símbolos de autoridad, bandas ante la gente; y esperaban así ser obedecidos y respetados. Las bandas hispanas medían unos 10 centímetros de ancho.

En las colonias del Rio de la Plata el último virrey, Baltasar Hidalgo de Cisneros lucía una banda roja y blanca, típica de los marinos.

El primer registro, en nuestra historia, sobre el uso de bandas data del 26 de Enero de 1814, cuando la Soberana Asamblea General Constituyente del Año XIII crea el cargo de “Director Supremo de las Provincias Unidas”, y además de otorgarle el “tratamiento de Excelencia y la escolta competente” (art. 2°), dispone:
-“Llevará una banda bicolor, blanca al centro, y azul a los costados, terminada en una borla de oro, como distintivo de su elevada representación”.

Es la primera vez que se legisló sobre nuestros colores, los que debía lucir, en su pecho, el primer mandatario del naciente Estado.

El primer ciudadano que lució una banda con los colores patrios fue Gervasio Antonio de Posadas. Lo siguieron todos los Directores Supremos que vinieron después.

Despues de la caída del Directorio y la crisis del año 1820, los gobernadores de las distintas provincias continuaron luciendo las bandas albicelestes. Martín Rodríguez y Juan Gregorio de Las Heras las llevaban en los actos públicos. Durante la guerra con el Brasil, el flamante mandatario Bernardino Rivadavia fue el primer Presidente en lucir una banda; que denotaba su potestad y autoridad. Se siguió utilizando la vieja “banda directorial” como una mera costumbre.

Juan Manuel de Rosas instauró una ancha banda roja; para diferenciarse de sus antecesores. Varios gobernadores del período rosista lo imitaron. Entre 1835 y 1852 desaparecieron del mapa las bandas, banderas, insignias o escarapelas albicelestes.
Desde Domingo Faustino Sarmiento hasta Fernando de la Rúa, salvo pocas excepciones, el acto de traspaso se llevó a cabo en la Casa Rosada

Con la organización nacional, se restauraron los colores patrios; y aunque la Constitución de 1853 nada dijo de la banda, los presidentes que ejercieron a partir de 1854 restauraron la tradición de lucir bandas presidenciales celestes y blancas, con el sol o el escudo bordado en oro en la franja central blanca. Los usos y costumbres rigieron tanto el formato, como la ceremonia de traspaso de los atributos del mando presidencial, desde Justo José de Urquiza hasta Edelmiro J.Farrel. Desde Domingo Faustino Sarmiento hasta Fernando de la Rúa, salvo honrosas excepciones, el acto de traspaso del mando, se llevó a cabo en la sede del Poder Ejecutivo, es decir, en la Casa Rosada.

El 24 de Abril de 1944 el ex Presidente Farrel emitió el Decreto – Ley N° 10.302/1944; donde instituyó a la Bandera Nacional, el Escudo y el Himno como símbolos patrios, en su artículo 4°, legisló sobre la Banda Presidencial: -“La banda que distingue al Jefe del Estado, autorizada por la Asamblea Constituyente en la reforma de estatuto provisorio del Gobierno del 26 de enero de 1814 y alcanzada por la distinción del 25 de febrero de 1818, ostentará los mismos colores, en igual posición y el sol de la Bandera Oficial. Esta insignia terminará en una borla sin otro emblema. Tanto el sol como la borla serán confeccionados con hilos, con baño de oro, de óptima calidad y máxima inalterabilidad en el tiempo”.

De este modo, la banda presidencial pasaba de ser una distinción consagrada en una norma jurídica. Mantuvo el formato y colores patrios, respetando lo resuelto por la Asamblea del Año XIII. Ordenó que se le bordara un sol, igual que la Bandera “Oficial”. Dejó sin efecto las bandas que ostentaban el elegante escudo nacional bordado en dorado, utilizadas profusamente durante las presidencias conservadoras, entre fines del siglo XIX y principios del XX. Dispuso que la banda termine en borla sin emblemas, medallas u otros adornos; y que sea bordada con hilos de oro. Estas disposiciones y características rigen hasta el día de hoy, en la confección de las bandas. En rigor, tanto la banda como el bastón le pertenecen al Presidente que asume y no al que se va
Juan Domingo Perón, asumió su primera presidencia el 12 de Octubre de 1946, fue el primer presidente en recibir la banda presidencial consagrada por el Decreto – Ley N° 10.302/1944 y Mauricio Macri será, hasta aquí, el último.

La jura presidencial, se realiza antes las camaras, sin la presencia del mandatario saliente, que espera en la casa Rosada, al nuevo mandatario para hacer el traspaso tradicional, entregandole la banda presidencial, y el bastòn de mando. El mandatario entrante acompaña al saliente hasta la puerta de la casa de gobierno para despeirlo y toma posesion de la sede del gobierno.

Al igual que con el bastón de mando, cada presidente recibe una banda y un bastón nuevos, que suelen conservar como recuerdo de su paso por la Primera Magistratura del Estado cuando cesan en sus mandatos. Es por ello que, tanto la banda y el bastón le pertenecen al Presidente que asume y no al que se va.

La historia y la costumbre dicen que tiempo después, los ex presidentes o sus familias donen estos atributos del mando presidencial al ex Museo de la Casa de Gobierno, hoy Museo del Bicentenario, para ser exhibidos al público, como testimonios del pacífico traspaso del mando presidencial, de la continuidad democrática y republicana de nuestro país y de su gestión al frente del Poder Ejecutivo de la Nación.

Este nuevo capitulo, conservara y honrara esta tradiciòn…? como diria el tio · William : “That’s the question…!!!”

POR FAVOR…BASTA DE PAPELONES ANTE EL MUNDO QUE NOS ESTA MIRANDO…!!!

 

Fuente/Autor Federico Montes de Oca

Federico Montes de Oca

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