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La “operación de inteligencia” del Gobierno en el Vaticano

De NTI. El 20 marzo, 2013. En Argentina, Destacado, Especiales. Tema: , , , , , , , . 796 Vistas

La nota de Román Lejtman en el Cronista Comercial fue tan polémica, que provocó que por momentos no se pudiera ingresar a ese sitio web. El periodista asegura que, en el Vaticano, circuló una carpeta diseñada por el gobierno argentino, basada en investigaciones del periodista Horacio Verbitsky, cuyo objetivo era “desprestigiar la figura de Jorge Bergoglio”.

Transcurridas las primeras 72 horas de la entronización de Francisco, se suman voces desde el seno del gobierno nacional que afirman que, antes de su elección “algo se sospechaba” sobre las reales posibilidades de que Jorge Bergoglio fuera elegido líder de la Iglesia Apostólica Romana, como terminaría sucediendo.

1338036930_1La nota de Lejtman y el supuesto “dossier sucio” que habría sido repartido a los cardenales, antes de la fumata blanca, habría caído muy mal en el seno del Gobierno, según explicó este miércoles su excompañero televisivo, Marcelo Longobardi. La flamante estrella de Radio Mitre prometió comunicarse con el bigotudo periodista y “reconciliarse en vivo”, pero no tuvo suerte. La nota de Lejman ya era un fenómeno en las redes sociales provocando desencuentros en las opiniones de los seguidores del gobierno.

Mientras la Televisión Pública transmitía en vivo y en directo, más de cuatro horas de su programación desde el Vaticano, Telefé pasaba dibujitos.

Por estas horas, el desconcierto es tal que dirigentes como Antonio Caló o el vicegobernador bonaerense, Gabriel Mariotto, se emocionaron hasta las lágrimas con la noticia de un papa argentino y peronista, como suelen afirmar. Pero la alegría no fue tal en el seno de los referentes de los organismos de derechos humanos, como Estela de Carlotto, quien salió duramente a criticarl; o de Luis D´Elia, quien hizo referencia a la CIA para entender la designación de Bergoglio como Papa. Otros periodistas de menor envergadura, como el conductor de CN23, Fernando Amato, pidieron una “autocrítica a la Iglesia por su complicidad durante la dictadura”, como si guardase relación con Bergoglio.

Ese es el punto que una parte del gobierno quiso instalar en la discusión de la mano de Horacio Verbitsky, un hombre que hace años viene escribiendo editoriales contra la figura del hoy Papa argentino.

Semanas atrás, la ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense amaneció empapelado con afiches recordando al comandante Hugo Chávez Frías. Es más, hasta se inauguraron escuelas y calles con su nombre. La Presidenta no dudó en viajar a Venezuela inmediatamente. Sin embargo, la elección de Jorge Bergoglio como líder espiritual de la Iglesia Católica, no encontró eco en “los equipos de difusión” ni en los movimientos sociales que acompañan fervientemente al gobierno “nacional y popular”. Tampoco hubo tiempo para cadenas nacionales ni para homenajes en vida. Nadie imagina una calle rebautizada con el nombre del hincha número 1 de San Lorenzo.

Lo que preocupa a más de un funcionario y al círculo áulico que acompaña a CFK es qué podría significar la venida del Papa a su país, a pocas semanas de las elecciones legislativas de octubre de este año.

Seguramente, la oposición querrá sacar provecho, y el gobierno, también. La pregunta es cómo lo hará.

El gobierno argentino niega el dossier

El embajador argentino ante la Santa Sede, Juan Pablo Cafiero, desmintió ayer el contenido de dos notas publicadas en el diario El Cronista , que lo acusaron de haber urdido una operación para hacer naufragar la candidatura del excardenal Jorge Bergoglio como papable.

“Es absolutamente falso todo lo que dice Román Lejtman tanto en la nota salida ayer, como en la de hoy. Es un relato absurdo y cualquiera que conoce cuestiones del Vaticano puede darse cuenta”, dijo Cafiero al diario “La Nación”.

En el artículo publicado ayer Lejtman asegura que el lunes, antes de que el papa Francisco se reuniera con la presidenta, la embajada argentina hizo gestiones ante la Oficina de Prensa de la Santa Sede para que desmintiera con un comunicado lo publicado por El Cronista, pero que la respuesta fue “no”.

Lejtman dijo que el lunes, antes de la reunión con Cristina el Papa Francisco, ya había leído las notas de los principales diarios argentinos.

“La tapa de El Cronista no sorprendió al sumo pontífice: sabía que un dossier sucio que lo vinculaba con las atrocidades de la dictadura militar, había sido redactado y entregado por el embajador argentino en el Vaticano, Juan Pablo Cafiero, a un cardenal de llegada directa a Fernández de Kirchner, que se plegó a las intenciones oficiales de sepultar las posibilidades de Bergoglio en la Santa Sede”, afirmó.

“El embajador Cafiero sabía que la presunta información periodística había sido descartada por la justicia federal, pero no le importó la verdad histórica. Cumplió órdenes de la Casa Rosada, que no quería a un enemigo local transformado en líder mundial y con poder Urbi et Orbi”, sostuvo Lejtman en la nota publicada ayer.

La enemistad con Sandri

Por su parte “Urgente24” recordó que en un reciente artículo del diario Página/12, el periodista y exdirector de Télam, Martín Granovsky recordó que mientras se elegía al sucesor de Juan Pablo II, el entonces obispo de Morón, monseñor Justo Laguna, recibió del por entonces Sustituto de la Secretaría de Estado para Asuntos Generales, el argentino Leonardo Sandri, el siguiente consejo: “Mejor rezale a San José para que éste no sea papa”.

“Este” no era otro que Jorge Mario Bergoglio, quien inesperadamente se convirtió en papa tras la no menos inesperada renuncia de Benedicto XVI a principios de año.

Más allá de la anécdota del fallecido Laguna, los expertos en temas eclesiásticos no dudan en afirmar que Sandri es un enemigo de Bergoglio y que el ejercicio de esa rivalidad se canalizará a través del actual decano del Colegio Cardenalicio, Angelo Sodano, de quien Sandri fue su número 2.

Bergoglio en el juicio de Yorio y Jalics: “Mire Massera, yo quiero que aparezcan”

El 8 de noviembre de 2010, el entonces arzobispo de Buenos Aires Jorge Bergoglio, hoy el papa Francisco, declaró durante casi cuatro horas como testigo en el juicio oral y público por los crímenes de lesa humanidad cometidos en la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA). Los jueces del Tribunal Oral Federal 5 Daniel Obligado, Germán Castelli y Ricardo Farías interrogaron a Bergoglio en presencia de las partes que actuaron en el juicio: fiscales, querellantes y defensores.

La declaración de Bergoglio fue grabada en video y luego transcripta e incorporada al expediente y extractada en la sentencia por la que el Tribunal condenó a los represores que torturaban y asesinaban en el centro clandestino de detención manejado por la Armada. Clarín accedió en exclusiva a una copia de la declaración en video, que dura tres horas y cincuenta minutos. En las imágenes se puede ver a Bergoglio y al Tribunal constituido en el Arzobispado.

En aquella ocasión Bergoglio fue interrogado sobre el secuestro de los curas jesuitas Orlando Yorio y Francisco Jalics quienes estuvieron detenidos en la ESMA y luego liberados. En esa declaración, llevada adelante por Luis Zamora, ex diputado y abogado de organismos de derechos humanos, Bergoglio asegura que se reunió por separado en dos oportunidades con el dictador Jorge Videla y con Emilio Massera -Jefe de la marina- para interceder por los dos sacerdotes jesuitas que estaban detenidos. Los curas Jalics y Yorio fueron liberados luego de cinco meses de haber padecido la tortura en la ESMA.

Aquí, dos fragmentos del video de la declaración de Bergoglio ante la Justicia. En uno, el por entonces cardenal relata cómo se enteró de la desaparición de los dos jesuitas y el áspero diálogo que mantuvo con el entonces jefe de la Armada Emilio Massera, dueño por esos días de la vida y de la muerte de los argentinos.

Anoche, Clarín publicó las palabras del actual papa Francisco en otro fragmento, donde declaró que les pidió a Yorio y Jalics, antes de su secuestro, que tomaran recaudos dadas las criticas que por entonces recibían de “algunos sectores” los sacerdotes que hacían trabajos pastorales en las villas. Citó el caso concreto del asesinato del padre Carlos Mugica.

El dossier K contra Bergoglio llega al Congreso

El escándalo del dossier k contra Bergoglio que hablaba de una operación del Gobierno para desprestigiar al Sumo Pontífice y frustrar así su llegada a la esfera más alta de la Iglesia, trajo diversas repercusiones y también llegó al Congreso de la Nación.

Tal como lo explica el periodista Román Lejtman en la publicación del Diario “El Cronista” del lunes 18/03 y que tuvo repercusión en diversos medios nacionales, “El Vaticano confirmó que la diplomacia argentina en Italia redactó y distribuyó entre ciertos cardenales un dossier sucio para bloquear la posible designación de Jorge Mario Bergoglio como sucesor de Benedicto XVI. El dossier sucio, entregado a los cardenales antes del cónclave para designar al nuevo Sumo Pontífice, se urdió sobre las notas escritas por el periodista Horacio Verbitsky denunciando la presunta complicidad de Bergoglio con la última dictadura militar, pese al fallo definitivo de la justicia federal en la causa ESMA que desestimó esa acusación por falta de pruebas. El dossier sucio estaba escrito en español, llegó a ciertos cardenales a través de uno de sus colegas y tenía la finalidad de desprestigiar a Bergoglio para que no accediera al Papado”.

La denuncia de esta operación de “desprestigio” involucra al Embajador de Argentina en el Vaticano, Juan Pablo Cafiero y diversos funcionarios del kirchnerismo que veían con malos ojos que un acérrimo opositor del Gobierno ocupe un cargo de relevancia mundial.

Tras las denuncias y el “cambio repentino” de actitud de Cristina, las acciones de desprestigio quedaron más evidencia.

Quien salió a despegarse y a desmentir su participación fue el embajador argentino ante la Santa Sede, Juan Pablo Cafiero y negó cualquier tipo de participación en una campaña de desprestigio contra la, ahora, ya máxima autoridad de la Iglesia Católica, Jorge Bergoglio “Es absolutamente falso todo lo que dice Román Lejtman en las dos notas. Es un relato absurdo y cualquiera que conoce cuestiones del Vaticano puede darse cuenta”, dijo Cafiero al sitio lanación.com.

Y agregó: “Es todo una fantasía y ante semejantes mentiras me siento muy débil y desconcertado… Es un intento de dañar el trabajo de nuestra embajada”.

La veracidad de los dichos de Cafiero son cuestionados, ya que en la elección anterior en el año 2005, donde fue elegido Joseph Ratzinger, fue distribuido en Roma y el Vaticano, en italiano un libro que denostaba al cardenal argentino, con la firma del periodista Horacio Verbitsky.

Este martes 19/03, los diputados nacionales Alfredo Atanasof (Peronismo Federal-Buenos Aires) y Patricia Bullrich(Unión por Todos-CABA) reclamaron que se convoque “de manera urgente al director de la SIDE, Héctor Icazuriaga, para que explique la posible intervención de la Secretaría en la campaña de desprestigio contra Jorge Bergoglio”.

Los legisladores agregaron que Bergoglio resultó “acusado falsamente de haber sido cómplice de la comisión de delitos de lesa humanidad, como la colaboración con la dictadura militar en el caso del secuestro y tortura de dos sacerdotes jesuitas de su diócesis”.

Por ese motivo, pidieron que se investigue “en forma urgente, cómo, cuándo y quiénes armaron la causa contra el recientemente elegido Papa” y añadieron que “la construcción de causas falsas es un delito, siendo además una utilización vergonzosa que subalterniza cualquier política de Derechos Humanos”.

El proyecto de resolución de ambos legisladores nacionales señalaron que la presentación del mismo “tiene como objetivo exigir explicaciones sobre las responsabilidades en el armado de la causa de desprestigio, entendiendo que la Secretaría de Inteligencia debe brindar toda la información que tiene al respecto así como expedirse con relación a la existencia de agentes de esa agencia involucrados en tamaña operación”.

Los diputados nacionales declararon además que las acusaciones y el desprestigio que se intentó instalar por parte del oficialismo son inconsistentes “la Justicia argentina no sólo demostró la falsedad de dicha acusación, sino que informó que si bien el sacerdote prestó declaración como testigo en la causa ESMA, nunca estuvo ni siquiera imputado ni sospechado de la comisión y/o colaboración en delitos de lesa humanidad”.

Fuente/Autor NTI

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