NTI

Luján de Cuyo versus Valle de Uco: las diferencias del Malbec argentino

De NTI. El 23 septiembre, 2012. En Gastronomía. Tema: , . 694 Vistas

La calidad de la geografía mendocina posibilita que dos de sus regiones se distingan por el sabor de sus malbecs. Tomás Budic, miembro de la Asociación Argentina de Sommeliers, analiza las características de estas dos regiones y su influencia en la cepa emblemática.

Por un lado Luján de Cuyo, sinónimo de historia y tradición. Agrelo, Chacras de Coria, Mayor Drummond, Vistalba, Perdriel: casi todos sus distritos son inmediatamente asociados con lo más renombrado de la vitivinicultura argentina.

Por el otro lado, el Valle de Uco, sinónimo de modernidad. Formada por los departamentos de Tupungato, Tunuyán y San Carlos, representa la “nueva” estrella dentro del mapa vitivinícola argentino.

Sin lugar a dudas hablamos de dos de los más excelsos terruños para la elaboración de vinos y más particularmente del Malbec, cepa emblemática de nuestro país, que a pesar de su origen francés fue en Mendoza donde encontró las condiciones ideales para desarrollar su mejor expresión.

Menos de cien kilómetros separan estas dos regiones mencocinas; sin embargo se pueden encontrar diferencias entre los vinos provenientes de ellas. Dejando de lado condimentos marketineros, existen factores objetivos que determinan estas diferencias.

Entre todos estos factores, sin duda el más importante es la diferencia de altitud entre estas zonas, que en Luján de Cuyo promedia una altura de 900 msnm, mientras que en el Valle de Uco ese promedio se eleva a 1.200 msnm.

Desde el punto de vista enológico, esta mayor altura implica una mayor insolación, una mayor amplitud térmica entre el día y la noche y, finalmente, una mejor aireación de los viñedos.

El primer factor incide en la radiación solar que reciben los viñedos, así como en la temperatura del aire y del suelo, que en definitiva permite un alto grado de maduración de las uvas.

El segundo implica una maduración de la uva lenta y progresiva debido a que la vid entra en un proceso de descanso durante la noche que ralentiza el consumo de los nutrientes por lo que finalmente los mismos quedan en los granos, resultando una mayor concentración de sabores, aromas y color, permitiendo además una mejor conservación de la acidez natural de las bayas. Finalmente, una mejor aireación de los viñedos incide en una excelente sanidad en los mismos.

Otro factor de importancia en la elaboración de vinos de calidad tiene que ver con el suelo y el régimen de precipitaciones. Los suelos en el Valle de Uco son aluvionales, arenosos/pedregosos, lo que implica excelente permeabilidad y permiten un buen drenaje.

Debido al escaso régimen de precipitaciones (200 mm al año), el riego por goteo permite una estricta regulación del agua aportada a las plantas.

En este contexto se obtienen vinos que a la vista tienen el color rojo violáceo con matices azules característico del Malbec, pero de una gran magnitud debido a la abundante concentración de antocianos, responsables del color del vino. En nariz, el Malbec de Valle de Uco presenta mucha intensidad aromática, con notas a frutos negros como la ciruela, notas especiadas y florales, mayormente violetas. En boca se presentan frescos debido a la acidez natural producto de la amplitud térmica mencionada anteriormente. Tienen una gran complejidad y concentración tánica y en general con un largo final de boca.

Sobre el pedemonte de la Cordillera de los Andes se encuentra el departamento de Luján de Cuyo que, junto con los departamentos de Maipú, Godoy Cruz y Guaymallén, forman la “primera zona vitivinícola” de Argentina, concentra la mayor cantidad de bodegas del país y posee en promedio viñedos más antiguos que el Valle de Uco.

La región de Luján de Cuyo está tan asociada al malbec que la marca de la ciudad es desde hace unos años “Luján de Cuyo, tierra del Malbec”.

El suelo, de origen aluvional, está constituido por un subsuelo pedregoso donde sedimentan arena, limo y arcilla. Ese suelo es pobre en materia orgánica, limitando el crecimiento excesivo de las vides, por lo que resultan excelentes para la producción de vinos de calidad. Esta conjunción de factores resulta sin dudas en un Malbec de características sobresalientes.

A la vista el vino producido con uvas Malbec presenta su clásico color rojo violáceo, de alta intensidad.

En nariz, los Marbec de Lujan de Cuyo, presentan notas frutales, mayormente a ciruela madura o confitura de ciruela. También aparecen notas especiadas, pimienta negra y una expresión mineral. En boca el vino se presenta generalmente voluminoso, sin aristas, con taninos dulces y sedosos.

Aquí van 5 etiquetas recomendadas de estas dos regiones que tan ricos vinos regalan día a día:

Puro Malbec 2010 (Bodega Ojo de Vino, Luján de Cuyo, $75): este vino proviene de Agrelo y es parte del emprendimiento de vinos orgánicos llevado adelante por el suizo Dieter Meier. Su producción se destina en mayor proporción al mercado europeo, pero se puede encontrar en vinotecas y restaurantes de Argentina. Es de color rojo púrpura, con una nariz intensa y con combinación de cereza y ciruela madura. Es de paso fluido por boca, con buena estructura y taninos suaves.

Salentein Single Vineyard Malbec 2010 (Bodegas Salentein, Valle de Uco, $290): forma parte de la nueva línea de vinos de la bodega, vinos elaborados por el prestigioso enólogo José “Pepe” Galante. Como su nombre lo indica, se elabora con uvas de una parcela específica y en el caso del Malbec proviene de una finca ubicada a 1.300 metros de altura en el departamento de Tunuyán. Es un vino de gran intensidad y complejidad aromática, con un prolongado paso por madera y notas florales de violetas marcadas, bien típicas de los Malbec de altura. Tiene un paso por boca amplio y de largo final.

Gran Dante Malbec 2009 (Bodega Dante Robino, Luján de Cuyo, $180): etiqueta provienen de Perdriel, con viñedos ubicados a 900 metros de altura. Tiene una crianza de 18 meses en barrica, aunque resulta un vino muy equilibrado en todos sus aspectos, con la tipicidad de nuestra uva insignia. De color rojo violáceo característico de la cepa, una nariz con frambuesa y mermelada de ciruela y notas de la madera como la vainilla y el café torrado. Tiene buena estructura en el paladar, sin aristas y con un agradable final.

Doña Paula Estate Malbec 2011 (Bodega Doña Paula, Valle de Uco, $75): este vino proviene de diferentes sectores de Uco ya que combina uvas de Altamira (1.150 metros sobre el nivel del mar) y Gualtallary (1.350). El trabajo de su enólogo David Bonomi junto con el conocimiento de suelos de Edgardo Del Popolo hacen posible producir un Malbec de buen volumen de producción con una calidad envidiable. Un Malbec fresco, con buena fruta y cuerpo en boca, a un precio más que razonable.

Luigi Bosca Malbec 2010 (Bodega Luigi Bosca, Luján de Cuyo, $85): un clásico de la vitivinicultura argentina. Proveniente de viñedos de 50 años de edad ubicados en Vistalba, tiene un paso por roble de 12 meses. Su éxito, además de su buen posicionamiento como marca, tiene una explicación dentro de la botella: hay un Malbec con ricos aromas, pero más importante aun, fácil de beber y con complejidad.

Fuente: Tomás Budic. Sommelier AAS

Fuente/Autor NTI

NTI

Redacción Central Nuevo Tiempo Informativo - redaccion@nuevotiempo.info

Ver otros artículos de NTI

Comentarios sobre esta nota: