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Reflexiones sobre educación, intereses y emociones de la Generación “Z”

De NTI. El 10 junio, 2012. En Opinión. Tema: . 2626 Vistas

Se llama Generación “Z” a los chicos nacidos en esta era de revolución tecnológica. Bautizados como “nativos digitales” por Marc Prensky son una nueva camada de chicos que no conocen otra vida anterior a la tecnología y para quienes el mundo de lo real y lo virtual es lo mismo. Te convoco a reflexionar aquí acerca de cómo aprenden nuestros hijos en la escuela.

Hace unos 10 años las maestras del área de Ciencias Sociales (Historia y Geografía, 7° grado), del colegio al que acudía entonces mi hija mayor, nos convocaron a los padres a una reunión donde se nos explicaría el nivel de avance de nuestros hijos y los objetivos propuestos para el año.

Hasta acá nada extraordinario y todo muy normal, cómo deben ser las decenas de reuniones a las que tu también has acudido como padre o madre. Pero la anécdota que quiero contarte se inicia cuando la maestra de Historia se le ocurre decir la siguiente y desafortunada frase: “no quiero que los chicos estudien y hagan la tarea con internet, porque ahí hay mucha porquería… para eso tienen el libro que les hemos propuesto”.

Te imaginarás que siendo yo informático, y pionero en el uso de internet en estos lares, mi reacción no fue de las esperadas por la docente… con la que, obviamente, no nos pusimos de acuerdo y mi hija terminó haciendo lo que ella ordenó, porque, ante todo, mis hijos tienen en claro que más allá de mis opiniones personales, se aprueba haciendo lo que la maestra dice.

Mi argumento de entonces, y que aún sostengo gallardamente, se funda en una frase (no recuerdo su autor) que dice que la verdad es algo que construimos entre todos, no algo que se pueda encontrar escrito en un libro”.

Cómo estudiante avezado y lector crítico de libros y todo tipo de publicaciones, se que las palabras allí escritas llevan la impronta de su autor, su ideología y su visión subjetiva de los hechos que relata.

Esto me quedó muy marcado cuando en mi 3° año de secundaria preparé una lección de Historia Política Argentina para la clase de Educación Cívica, sobre el Tema “El Peronismo en el poder 1946-1955”. Usé un libro de la biblioteca de la escuela industrial (de Viedma), que tenía tapas grises y duras, y que, luego me enteré, sus autores correspondían a la camada de historiadores de la “Revolución Libertadora” que había derrocado a Perón. Te imaginarás trifulca que se armó en clase, máximo si te cuento que la pobre profesora, encima, era simpatizante del peronismo!

Por eso, por respeto a los profesores y en honor a la verdad más cercana a la realidad posible, es que a mis hijos les inculco leer varias fuentes para informarse y sacar las mejores conclusiones sobre cualquier tema.

Además fundo mi “doctrina liberal de la información” en la pobreza de contenidos que ostentan los actuales libros de textos que hoy (y hace 10 años) se recomienda en las escuelas. Considero a internet como una fuente superadora de ellos y la victoria de Wikipedia sobre la Encyclopedia Britannica, me brindan hoy algo de razón.

Pero más allá de todos estos argumentos éticos hay otro más fuerte y que tiene que ver con las características propias de los chicos de la Generación “Z” que hoy inundan las escuelas. Estos son tecnológico-digitales y no analógicos como nosotros. Piensan en paralelo y no en serie como nosotros (y como están armado los libros). Son impacientes. Reaccionan a las emociones más que a las razones. Y no hacen grandes diferencias entre los mundos real y virtual, tienden a confundirlos en un mismo contexto al que nosotros, los mayorcitos, llamamos “realidad virtual” y que para ellos es simplemente “la realidad”.

Para estudiar esto, la Oficina Regional para América Latina y el Caribe de “Save the Children” Suecia, realizó, con su equipo de colaboradores comunicadores y antropólogos, un estudio sobre los usos y disfrute de chicos de 8 a 10 años de Argentina Paraguay y Perú. En Argentina se coordinó el trabajo con la Asociación Civil Chicos.Net y la ONG Global Infancia.

El informe final fue publicado en Marzo de 2012, Aquí detallo algunos de sus puntos más destacados, referidos a los chicos de nuestro país:

Se aplicó una encuesta a 1088 niños y niñas del 3° al 5° grado de primaria. Dichos colegios fueron elegidos teniendo en cuenta que debían representar a diversos niveles socioeconómicos: medio alto (A), medio (B) y bajo (C). Todos los colegios elegidos cuentan con centros de cómputo y conexión a Internet.

Uso, frecuencia y lugar de conexión

El 98.9% de los chicos encuestados usa internet.

Respecto a la frecuencia de uso, el 67.3% de los encuestados en Argentina dice hacer uso de internet todos los días o casi todos los días

En lo que concierne al lugar de uso de Internet, el 86.5% se conecta desde sus casas, seguido por la casa de amigos o vecinos, con 16.6%, y el tercer lugar lo ocupa el colegio, con 15.8%.

Compañía durante la navegación

En cuanto a la compañía durante la navegación, el 65.4% de chicos argentinos dice que navega solo.

Sólo el 12.8% dijo navegar acompañado de sus padres o con un profesor.

Actividades realizadas durante la navegación

70.4% de los chicos argentinos usa internet para jugar.

En los chicos de Argentina el segundo lugar está ocupado por el acceso a redes sociales, con 45.8%.

El tercer lugar lo ocupa el estudio (sólo en argentina, ya que en los otros dos países el segundo lugar es el estudio y el tercero el uso de las redes sociales).

En los tres países la web más visitada es el portal de alojamiento de videos YouTube (63.8% en Argentina, 64.3% en Paraguay y el 66.5% en Perú). En los tres países también, el segundo lugar está ocupado por Facebook (52.1% en Argentina, 49.5% en Paraguay y 47.4% en Perú).

Nivel de experiencia de los niños y niñas durante la navegación

Se observó que hay un amplio rango de perfiles de los niños como navegantes. Algunos se muestran más expertos que otros. Es evidente que la experiencia es adquirida, habiendo todo un camino de formación entre el internauta no experto y el experto, en el cual se pueden apreciar influencias.

No basta con tener acceso a una computadora con conexión a Internet, aunque esto es significativo; lo fundamental es contar con práctica y con una guía y soporte personal de navegación por usuarios frecuentes de Internet y de sus herramientas, pudiendo ser estos los padres, hermanos, parientes y/o amigos.

Navegar libremente facilitó en los pequeños internautas el despliegue de diversas emociones, aptitudes y habilidades. Entre ellas están el entusiasmo en la navegación, tristeza al terminar la actividad, frustración cuando no podían encontrar lo que buscaban, perseverancia hasta encontrarlo, molestia e impaciencia por la lentitud de la red, creatividad; pero también desarrollo de actitudes solidarias de quienes más sabían hacia quienes menos y la socialización de los conocimientos entre pares. Demostraron que es posible aprender jugando.

n lo que concierne a las redes sociales, en los tres países se han identificado niños que tienen y otros que no tienen cuenta en Facebook. Los usuarios generalmente tienen cuentas abiertas por sus familiares. Los no usuarios, por lo general, dicen no contar con una cuenta porque no les interesa, habiendo otros que argumentan que se debe a una prohibición expresa de sus padres.

Se puede decir que el contar o no con una cuenta en Facebook instaura diferencias entre los niños, por marcar simbólicamente el grado de madurez del niño frente a sus pares, por ser una especie de rito de pasaje hacia una nueva etapa de la infancia, y por poner de manifiesto el haber obtenido la confianza adulta sobre la capacidad de administrarse en forma responsable en las redes sociales.

Frente a ello, se entiende que existan resistencias de parte de algunos niños para decir que el acceso les ha sido prohibido por sus padres. Aunque no se da en todos los casos, prefieren afirmar que no les interesa.

Lo que no gusta de Internet, miedos y peligros. Medidas para limitar los riesgos

En primer lugar, esperar, cuando las máquinas se ponen lentas al ver un video o jugar. También les disgustan las interrupciones, generalmente por la intrusión de publicidad. Adicionalmente, se tiene la percepción de que navegar entraña ciertos peligros, aunque ello no está extendido, llegando a ser calificado por alguno como una mentira de los padres para evitar que naveguen.

Pero no solo cosas que les disgusta identificaron los niños, sino también los peligros que entraña la red. Las formas de entender el peligro son diversas, algunos lo asociaron con lo que otros manifestaron que les disgusta de Internet: los virus informáticos, estar expuestos a cosas que no se deben ver, ver videos violentos, de miedo y eróticos. También hay quienes consideran peligroso establecer contacto con desconocidos en las redes sociales y el chat, asociado a la posibilidad de un secuestro y robo.

Docentes, opiniones y diferencias intergeneracionales

El acceso a Internet en los colegios se da en los centros de cómputo, cuyas responsables, en los colegios estudiados, son todas de sexo femenino, de entre 29 a 55 años de edad, con diferentes características. Si bien los colegios de niveles socioeconómicos A y B tienen profesoras a dedicación exclusiva para estos menesteres, otra es la realidad en los colegios de nivel C, sobre todo en Argentina donde sobresale la figura de la “facilitadora tecnológica”.

Los docentes identifican a sus alumnos como nativos digitales, mientras que ellos se reconocen como inmigrantes digitales. La calidad de nativos digitales de sus alumnos los lleva a reconocer que, en ciertos aspectos, aquellos están más adelantados en cuanto a las habilidades que despliegan en el manejo de las TIC, como a la soltura con que se enfrentan a ellas y la capacidad de descubrir su funcionamiento explorando por sí solos. Los docentes, como inmigrantes digitales, temen equivocarse en su utilización. Muestran un temor implícito al posible quebrantamiento de su autoridad como docentes, al no ser ya depositarios exclusivos del conocimiento.

A algunos de esos docentes no les cuesta reconocer esa posibilidad, que se inviertan los papeles y sean los alumnos quienes les enseñen y ellos quienes aprendan. En la práctica, tanto sus alumnos como sus hijos son sus mejores aliados para enfrentarse a lo desconocido, son ellos quienes muchas veces acuden en su auxilio. Las diferencias inter-generacionales entre docentes y alumnos son un hecho. Sin embargo, también se evidencian aspectos que los niños desconocen o aún no están capacitados para hacer durante su navegación, sea buscando entretenimiento, sea buscando hacer sus tareas escolares.

En lo que concierne al uso de Internet para realizar las tareas escolares, los docentes refieren que las preferencias de los niños se han inclinado por las actividades que tienen contenido o formato audiovisual. Prefieren Internet a la televisión, como medio de recreación e información. Optan por navegar antes que interesarse por leer un libro; mientras navegar les significa un disfrute, leer les implica un esfuerzo. Han perdido el hábito de comunicarse directamente y escribir correctamente. Los docentes han observado que sus alumnos saben buscar información, pero desconocen cómo seleccionar la de calidad. Tampoco reconocen el origen de sus fuentes, sino que la descargan sin haberla leído previamente. En caso de leerla, no hacen un uso crítico de ella, sino que consideran que su contenido es fidedigno. Tampoco la procesan, en algunos casos, les basta con imprimirla.

El gusto por la instantaneidad y la velocidad que caracteriza a los niños de hoy hace que utilicen Internet para obtener información de manera rápida, descargando la primera que encuentran y/o aplicando la función de cortar y pegar para presentar sus tareas.

Finalmente, los docentes encuestados concuerdan en que la navegación de los niños debe ser guiada y acompañada, tanto dentro como fuera del colegio. En los colegios en estudio, en términos generales, se ha puesto de manifiesto el interés de los docentes por controlar la utilización de las TIC y la navegación de los niños. Sin embargo, en las casas no se observa el mismo control, los docentes lo atribuyen a la ausencia de los padres en el hogar. En el colegio se han identificado excesos en el hogar por la falta de supervisión familiar: un caso en cada uno de los colegios de nivel alto y uno en nivel medio, en hogares que cuentan conexión a Internet en sus casas. Los niños están expuestos a la navegación insegura y riesgosa; casos como el permanecer navegando, chateando y usando aplicaciones como el Facebook, jugando y hasta viendo pornografía, hasta altas horas de la noche. El aprendizaje de una navegación segura y responsable, se debe dar tanto fuera como dentro del hogar. La labor de las docentes es vital pero limitada, si no cuenta con el compromiso familiar.

Habiendo leído este resumen del informe (si quieres leer el informe original puedes descargarlo a tu PC haciendo clic aquí) te preguntarás seguramente porqué los maestros de tu hijo no aprovechan todas estas cosas para enseñarles usando estas tecnologías, al tiempo que sería deseable también te hayas consultado acerca de que puedes hacer tu para motivar a tus hijos a aprender con ellas, a involucrarte más en “su mundo”.

Pues eso justamente es lo que motivó mi reciente postulación al cargo de Vocal del CPE rionegrino, en representación de padres y madres; y que, más allá del resultado de la selección que hagan nuestros legisladores, si te interesa, me gustaría compartir contigo algunas de mis ideas para analizarlas y debatirlas.

Sólo tienes que dejarme tus comentarios el píe de esta página para iniciar ese debate.

Fuente/Autor NTI

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