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“Seguidilla superclásica” (por Eduardo Cantaro)

De Agencia Telam. El 2 mayo, 2015. En Argentina, Deportes, Destacado, Opinión. Tema: , , . 359 Vistas

Como pocas veces en la historia, el River-Boca; Boca-River se disputará 3 veces en 10 días. Además por primera vez los dos definen un lugar en la Copa estando, al mismo tiempo,en la punta del torneo de Primera División.

¡Vaya si habrá espectáculo para el mundo del fútbol argentino y sudamericano! En los próximos días habrá tres ediciones del súper clásico y todas ellas con algo por definir, ya sea a nivel nacional o internacional. Los eternos rivales le regalarán al público el espectáculo que un enfrentamiento de esta envergadura necesita.

Hay que retroceder 15 años para encontrar alguna similitud de lo que está por vivir casi el 70% del padrón futbolístico nacional.

Con también 10 días de diferencia, tres súper clásicos fueron disputados a esta altura del año, pero en 2000. Del 14 al 24 de mayo River y Boca jugaron un encuentro por el Clausura y dos partidos por los cuartos de final de laCopa Libertadores.

Aquel River dirigido por Américo Rubén Gallego era una máquina realmente imparable. Había ganado el Apertura 99 con Ramón Díaz como DT, devolviéndole al equipo un título luego del retiro de Enzo Francescoli. Ramón pudo demostrar que no necesitaba del crack uruguayo para dar una vuelta y le pasó la posta al “Tolo”, que tenía 45 años y un título en su haber como técnico.

Gallego mantenía el invicto del torneo anterior y avanzaba con River en la Copa. Tenía figuras de la talla de Pablo Aimar, Javier Saviola y el colombiano Juan Pablo Ángel para definir, con una base defensiva sólida capitaneada por Mario Yepes. Con todo ese arsenal, River llegaba a la fecha 11 liderando el torneo, tres puntos arriba de su eterno rival, al que debía enfrentar en la Bombonera.

Era fresca la noticia del enfrentamiento por la Copa, apenas 5 días antes del clásico por el Clausura, River pasaba a Cuartos dejando afuera a Cerro Porteño de Paraguay, mientras que Boca hacía lo propio con El Nacional de Quito, al día siguiente.

Todos los condimentos que había para el torneo local se potenciaban con la definición por la Copa. En la Bombonera, el 14 de mayo, igualaron 1 a 1 y River se encaminó hacia un nuevo título local, refrendando su supremacía momentánea en el encuentro de ida por la Libertadores, donde se impuso por 2 a 1 con goles de Saviola y Ángel, Riquelme había marcado el empate transitorio para los de la ribera.

En la previa a la revancha se suscitó el paso de comedia que acompaña desde aquel entonces al pobre Tolo. Carlos Bianchi anunció que Martín Palermo, a quien se suponía le faltaban un par de meses para recuperarse de la famosa operación de ligamentos cruzados, sería de la partida. Tal vez creyéndolo una broma del técnico xeneize, en un momento donde River llegaba con aire triunfalista, Gallego subió la apuesta de la “broma” y advirtió: “si ellos lo ponen a Palermo, no hay problema, yo lo llamo a Enzo (Francescoli)”.

El final de la historia es parte de la “película de Palermo”. El magnánimo delantero entró apenas para jugar los últimos 13 minutos. Y por supuesto, sobre la hora, puso el 3 a 0 definitivo para sellar el resultado con una goleada, pasar a semifinales y eliminar al archirrival. Boca terminaría festejando un nuevo título internacional y Gallego con una lección: “aprendí a no hablar antes de los partidos”, dijo unos años más tarde ante los micrófonos.

Los dos llegaron primeros

Más lejos aún en el tiempo, hace casi medio siglo, ambos equipos llegaron al súper clásico en igualdad de condiciones, compartiendo la punta a tan sólo 2 fechas del cierre del torneo. Ambos sumaban 45 puntos, sacándole una ventaja de 8 puntos al tercero, Vélez Sarsfield. No había otro equipo que tuviera chance de obtener el título, todo quedaba entre los clásicos rivales.

En la Bombonera no cabía un alfiler, se jugaban todo en la penúltima fecha del Campeonato de 1965, sabiendo que si ganaban, se quedaban con el bicampeonato; River, por su parte, arrastraba una racha de 8 años sin conseguir un título en la Primera División.

Luis Artime abrió el marcador para “El Millo”, que dominó los primeros 45 minutos. Pero al comenzar la segunda mitad Boca consiguió la igualdad con un memorable golazo de Oscar Pianetti, para darlo vuelta a tres del final con un tanto de Norberto Menéndez.

Luego de empatar con San Lorenzo y esperanzar a River, en la última fecha el conjunto de la ribera dirigido por el mítico Néstor “Pipo” Rossi (otrora ídolo riverplatense), le ganó a Atlanta 3 a 1 y se consagró campeón con 50 puntos; su rival eterno terminó con una unidad menos.

En la historia reciente, además del ya recordado del 2000, hubo otros cruces de Copa, como aquel en zona de grupos del 91 que fue 2 a 0 para Boca con dos de Batistuta en el Monumental y 4 a 3 en La Boca, también azul y oro, con el gol de Marchesini sobre el final, o el último cruce en la semifinal del 2004, el día del bailecito de Tevez que le costó la expulsión, y los penales en el Monumental que sellaron el pase del equipo de Bianchi a una definición copera que perdería contra Once Caldas en Manizales.

Lo más cercano, aunque no en Libertadores pero sí en definición mano a mano es la Sudamericana del año pasado en la que River pudo revertir la supremacía internacional de su rival y pasar tras empatar 0 a o de visitante y cerrar la llave con el triunfo 1 a 0 de local con el gol de Piscullici.

Mañana se ven las caras por el torneo de 30, con los dos punteros, aunque para nadie es novedad que la tensión está puesta en lo que pase los jueves 7 y 14.

Como siempre, la pasión futbolera argentina entra en zona de máxima intensidad cuando gallinas y bosteros se ven las caras. Esta vez, por triplicado, y con la eliminación copera en juego.

A sufrir y a disfrutar, amigos de la patria futbolera.

 

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