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Vargas trabaja en la creación de una Verificación Técnica Edilicia para Río Negro

De NTI. El 27 julio, 2013. En Legislativas, Río Negro. Tema: , , . 561 Vistas

Preocupado por el estado de conservación y mantenimiento de muchas viviendas dispuestas para alquiler en el mercado inmobiliario, el legislador Roberto Vargas (FpV, Bloque Eva Perón), trabaja en la creación de un código habitacional y Verificación Técnica Edilicia para implementarse por ley en la provincia de Río Negro.

La situación habitacional dentro de la provincia de Río Negro enfrenta graves desafíos, inicia Vargas la argumentación su proyecto. En la provincia el 32% de los hogares no cuenta con la propiedad de su vivienda, debiendo recurrir al alquiler de la misma. En la provincia de Río Negro existen 63.891 hogares que alquilan, o entran dentro de categorías dudosas como Viviendas Prestadas, siendo en su mayoría unidades pequeñas a medianas.

Sobre un total de 27.071 departamentos habitacionales ocupados en la provincia, 13.039 de ellos se encuentran alquilados, constituyendo el 48,16 % del total de las unidades. A dicha suma, debe agregarse aquellos que se encuentran “prestados” o en comodato, siendo 1.988 unidades que constituyen el 7.34%. Por lo que adicionando dicho monto al de las unidades alquiladas, constituyen el 55.5% de las unidades. Del total de las unidades 23,54% tienen menos de 10 años desde su construcción, 70,63% tiene entre 11 y 49 años desde su construcción, y 3l 5,81% tiene mas de 50 años desde su construcción.

Sobre un total de 166.681 casa, 19.839 se encuentran alquiladas y 11.651 “prestadas” o en comodato. Por lo que constituyen el 18.89 % de las unidades. Del total de las casas en la provincia el 28, 92% ha sido construida en los últimos 10 años, 61,38% tiene entre 11 y 49 años desde su construcción, y el 9,68% tiene más de 50 años desde su construcción.

La realidad indica que conforme a los datos estadísticos del INDEC, con el ingreso neto promedio calculado en base a los datos del Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones, un trabajador debe destinar el equivalente al 40% de sus ingresos para afrontar el pago del alquiler de su vivienda.

Son múltiples los requisitos que se le exige cumplimentar a una persona necesitada de alquilar un inmueble, pero no son tan conocidas las diversas dificultades que deben enfrentar estos inquilinos una vez obtenido el alquiler. Los propietarios tienden a desentenderse y demorar las reparaciones de los desperfectos, las inmobiliarias, tienden a desproteger al inquilino, pues hay mayor demanda que oferta de propiedades, por lo que reviste mayor importancia proteger al propietario, para mantener el activo dentro de la inmobiliaria, que satisfacer al inquilino. Ante tal situación, el inquilino, se ve obligado a realizar un gasto que los propietarios no reconocen, vivir en una vivienda que no cumple con los requisitos de seguridad pertinentes, o tener que seguir buscando sin sentido en un mercado sin ofertas y con excesiva demanda.

Por esta realidad, un número elevado de familias y hogares, se ven expuestas a una serie de riesgos evitables e innecesarios. Producto de la desidia y avaricia inescrupulosa de personas ávidas de explotar esta crisis habitacional.

Según el estudio de Vargas, los riesgos habituales y recurrentes son:

1.- intoxicación con monóxido de carbono.
En Argentina, la intoxicación por monóxido de carbono (CO) puede considerase un problema de salud pública dado que es una causa de mortalidad que aumenta año a año a pesar de ser prevenible. Según información del Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS), entre los artefactos que utilizan gas como fuente de energía, los que ocasionan la mayor cantidad de accidentes relacionados a la inhalación de CO son, en primer lugar, los calefones en un 87% de los casos y, en porcentajes considerablemente menores, los calefactores (8%) y las cocinas (5%). En el caso particular de los accidentes relacionados a calefones, las causas principales son: los conductos defectuosos (71%), las instalaciones en baños (16%) y el mal funcionamiento (13%).

2.- Electricidad.
“El 71.8% de las viviendas argentinas no cumple al menos con 1 requisito de seguridad en la instalación eléctrica; sin embargo, el 86.2% de los encuestados, considera que su vivienda es segura, según las pruebas realizadas por el programa CASA SEGURA.”
La situación a nivel residencial, en nuestro país, es de alto riesgo: hoy se consume en cada hogar, 6 veces más electricidad que hace 25 años, y sin embargo la mayoría de las instalaciones eléctricas no fueron adecuadas a esta sextuplicación del consumo.
Esta dimensión fáctica está acompañada por otra perceptual: la mayoría de la gente considera que su vivienda sí es segura en términos eléctricos. La mayoría de las edificaciones con más de 15 años de antigüedad tienen instalaciones eléctricas inadecuadas o totalmente inseguras y esta situación empeora en los inmuebles de mayor antigüedad. Una investigación de campo realizada por CEOP, destaca que casi el 72% de las viviendas argentinas no cumple con AL MENOS 1 REQUISITO de seguridad en la instalación eléctrica, mientras que el 86% de los encuestados considera que su vivienda es segura. La muestra, de aproximadamente 3000 casos, es de alcance nacional. Fueron encuestadas 2280 viviendas residenciales y 635 áreas comunes de edificios de más de 15 años de antigüedad.
Estadísticas proporcionadas por la Superintendencia de Bomberos de la Policía Federal Argentina, señalan que, en 2006, sobre un total de 3041 incendios con intervención de Bomberos en el ámbito de la ciudad de Buenos Aires; 1224 (es decir más de un 40%) fueron ocasionados por contingencias eléctricas. A su vez este porcentaje se incrementó un 5% respecto del año anterior. Las electrocuciones reportadas en el mismo ámbito y por la misma fuente, denotan un total de 89 víctimas entre muertos y heridos entre 2000 y 2006, sin que la tendencia muestre intenciones de reducir estas estadísticas.
El 35% de los incendios puede prevenirse. Cifras de la Superintendencia de Bomberos de la Policía Federal especifican que el 35% de los incendios se deben a deficiencias de la seguridad eléctrica, número que puede incrementarse porque muchos casos no se denuncian o se registran erróneamente. Los incendios y electrocuciones aumentan debido a una conjunción de escenarios que la población desconoce. Aquí tres de los inconvenientes más usuales que pueden ocasionar daños y accidentes:
El primero radica en lo obsoleto de las instalaciones eléctricas. Muchas son antiguas y no han sido verificadas ni adaptadas a las necesidades actuales de la vida cotidiana en la que el incremento del consumo eléctrico se multiplicó por seis en los últimos 25 años. Esto constituye un descuido que puede ocasionar accidentes.
En ese sentido, una encuesta realizada por la Asociación para la Promoción de la Seguridad Eléctrica (APSE) reveló que el 75 por ciento de los hogares no contaba con las condiciones mínimas de seguridad eléctrica, aunque el 86% de la gente cree que su sistema eléctrico es confiable.

El segundo peligro es la fabricación, importación y comercialización de productos que están específicamente prohibidos como, por ejemplo, los ‘adaptadores’. Además, existen también quienes fabrican, importan y comercializan elementos que si bien son legales no resisten ningún tipo de control de calidad. El contexto se completa con mano de obra no autorizada que presta servicio sin el conocimiento debido generando enormes peligros y accidentes.
El tercero es el escaso control de parte de los organismos de control previstos por la ley.
Para poder mejorar la situación eléctrica, es preciso que se formule una legislación integral de alcance provincial que incluya la adecuada difusión y los controles necesarios para su correcta implementación. El objetivo debe ser instalar un sistema de vigilancia de la seguridad eléctrica que garantice a los ciudadanos su seguridad y el de sus familias.
Las instalaciones deben proyectarse, construirse y ampliarse respetando las reglamentaciones y recurriendo a electricistas autorizados quienes deben emplear materiales, aparatos y artefactos que cumplan con los requisitos de seguridad.
Asimismo, debe verificarse periódicamente que las características originales de seguridad de las instalaciones y de los materiales, aparatos y artefactos eléctricos permanezcan inalterables. Es vital, además, que la legislación sea uniforme en toda la provincia.
Es necesario establecer una reglamentación que estipule que para la transferencia y/o alquiler de todo inmueble se requiera el plano aprobado por un electricista autorizado que acredite que la instalación se encuentra adecuada a las normas de seguridad eléctrica. Es decir que esa propiedad es segura desde el punto de vista eléctrico para su comprador y/o inquilino.

3.- Incendios.
En la actualidad, y en base a los nuevos materiales de construcción, los hogares se encaminan a un futuro ignifugo, no inmunes a los incendios, pero si prevenidos contra los mismos. Pero dicha situación solo puede alcanzarse de darse una completa adecuación a los requerimientos de construcción establecidos por las normativas de seguridad, lo cual no se condice con los incidentes y datos estadísticos observados.
Referimos a las estadísticas indicadas en el punto anterior sobre los incendios domiciliarios.

Por estos motivos el legislador rionegrino presentará en estos días un proyecto de Ley ante la legislatura provincial, tendiente a regular el mercado inmobiliario y mitigar las causas que pudieran provocar daños irreparables en la salud y economía del pueblo trabajador e inquilino.

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