NTI

Votar a los 16 años (por Pablo Díaz*)

De NTI. El 5 septiembre, 2012. En Opinión. Tema: . 1290 Vistas

Una nota recientemente publicada en un importante diario nacional hace hincapié en que el 33,6% de los pibes de 16 a 18 años que podrían ser habilitados a votar, si prospera el proyecto de Aníbal Fernández, pertenecen a la clase social que recibe asistencialismo del estado. Prejuicio claramente de índole elitista que infiere que los más postergados (los cabecita negra) no tienen capacidad para poder decidir su destino porque se los considera “perse” cooptados por la dádiva gubernamental.

Pero también en la nota se amplían los datos estadísticos argumentando que el 18,6% de ellos no va a la escuela (aclaro que esa debe ser estadística de CF ya que en algunas provincias las cantidades son muy mayores). Otro prejuicio también elitista que infiere que quien no está “formado” por el sistema escolar no tendría capacidad para elegir su destino.

Yo agrego un dato que no se menciona en la nota: según la UNESCO (en 2007) el 20% en zonas urbanas y el 25% en zonas rurales, de los chicos de 15 a 19 años, trabaja!… en su gran mayoría en el mercado laboral “negro”, sin obra social, sin aportes jubilatorios y sin ninguna protección ni derecho.

Pero además, quiero recordarle al lector, que hace algunos años atrás, 36 más precisamente, en la ciudad de La Plata, María Clara Ciocchini, María Claudia Falcone, Francisco López Muntaner, de 16 años; Patricia Miranda, Emilce Moler, Claudio de Acha y Horacio Hungaro, de 17 años, juntos a Gustavo Calotti , Daniel Racero y Pablo Díaz, de 18 años, fueron secuestrados de sus casas por miembros del batallón 601 de Servicios de Inteligencia del Estado, a cargo del General Ramón Camps, entonces jefe de la Policía de la provincia de Buenos Aires.

Todos secuestrados-desaparecidos por “el temor que influían en el gobierno defacto” sus pedidos y sus ideas. De ellos, sólo 4 aparecieron con vida.

Este hecho trascendió a la historia bajo el llamado “La Noche de los Lápices”.

En ese entonces, para el poder político y económico, los pibes de 16 a 18 eran peligrosos (para la dictadura) porque pensaban. Hoy quieren dar vuelta el discurso diciendo que son peligrosos (para la democracia) porque no piensan.

Entonces, yo me pregunto: ¿si los mayores, formaditos y no dadivosos (gente como uno, vio), hemos creado en los últimos 30 años, gracias a nuestros inteligentes votos, un sistema que margina a los jóvenes, los obliga a trabajar en condiciones de explotación, los obliga a vivir en condiciones paupérrimas, los somete a subsistir únicamente de la asistencia, y antes que ello los secuestraba-torturaba-mataba, nos oponemos a que estos pibes puedan votar y elegir su destino, no será que lo hacemos porque en el fondo tenemos miedo que con ese voto los pibes nos metan un boleo en el tuges y nos manden a dejarnos de embromar, a ponernos a laburar y a gobernar como corresponde que se haga, es decir, por el bien general?.

Digo, quizás… porque también en la nota (que no se manifiesta en el título), en los reportajes que el cronista ha hecho a pibes de ambas clases social (la de los marginales y las de los chicos bien) hay una respuesta común: “ambos creen en la democracia, reconocen el valor voto y no confían en ningún político”… es decir, son fieles a su raza juvenil y denotan inconformismo con el “status quo”, y esa es la verdadera amenaza hacia el sistema, darle poder a 2 millones (y más) que no son fáciles de dominar.

Cierro con esto aclarando mi posición favorable al voto juvenil y lamentando que seamos los mayores quienes lo propongamos y debatamos y no los representantes de los pibes (herederos naturales de esa hermosa generación diesmada) que deberían ser las juventudes políticas, gremiales y estudiantiles…. ¡cómo envidio a Chile que tiene su Camila Vallejo y a los mejicanos con su “YoSoy#132”, cuanta falta hacen cuadros políticos así aquí!.

Fuente/Autor NTI

NTI

Redacción Central Nuevo Tiempo Informativo - redaccion@nuevotiempo.info

Ver otros artículos de NTI

Comentarios sobre esta nota: